Guía de nutrición para fisioterapeutas: Conceptos básicos de nutrición 101

a nutrición en el mundo de la rehabilitación es esencial, aunque la mayoría de nosotros no tenemos muchos conocimientos al respecto. Aunque no somos dietistas, la nutrición puede desempeñar un papel importante en el proceso de recuperación de nuestros pacientes, por lo que al menos deberíamos entender lo básico para poder responder a posibles preguntas y dar recomendaciones adecuadas. En este blog se tratarán los aspectos fundamentales: cómo optimizar la nutrición tras una lesión o intervención quirúrgica, así como la nutrición para unos huesos sanos y su papel en el tratamiento de la osteoartritis (OA).

Fundamentos

Una nutrición adecuada siempre es importante, pero su papel se vuelve aún más vital en casos de enfermedad y/o lesión. Después de una operación, el paciente puede pensar que no necesita comer tanto como antes porque se mueve menos, pero es una suposición errónea. La curación adecuada consume energía, ¡mucha energía! Vamos a cubrir los aspectos básicos antes de profundizar en las necesidades más específicas en casos de lesión.

 

Carbohidratos

La función principal de los hidratos de carbono es proporcionar energía. Son la fuente de energía preferida de nuestro organismo, por lo que nunca debemos suprimirlos por completo. En caso de escasez, el cuerpo recurrirá a las proteínas y las grasas para obtener energía, lo que servirá, pero no es óptimo a largo plazo. Los carbohidratos son también nuestra principal fuente de fibra dietética. Las fibras son un grupo complejo de sustancias presentes en los alimentos vegetales que nuestro sistema digestivo no puede descomponer completamente. Son una parte crucial de nuestra nutrición, ya que aportan muchos beneficios. Se sabe que mejoran el control glucémico, previenen la diverticulitis y el cáncer colorrectal, reducen el colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL) y proporcionan importantes prebióticos a nuestro microbioma intestinal. Deberíamos ingerir al menos 30 g de fibra al día, lo que puede parecer poco, ¡pero a muchos adultos les cuesta ingerirla!

 

Proteínas

Las proteínas se utilizan como moléculas de transporte y desempeñan un papel importante en la expresión del ADN, la función de los anticuerpos, la salud ósea y la estructura muscular. Están formadas por aminoácidos que pueden dividirse en tres grupos: esenciales, no esenciales y condicionalmente esenciales. Los primeros son los que no podemos sintetizar, por lo que deben proceder de nuestra dieta. El segundo grupo puede sintetizarse siempre que dispongamos de suficientes aminoácidos esenciales, y el último grupo no es esencial en un estado saludable, pero puede convertirse en esencial durante una enfermedad o tras una intervención quirúrgica o un traumatismo.

Grasas Las grasas alimentarias aportan ácidos grasos esenciales que nuestro organismo no puede sintetizar. Son los principales componentes de las membranas celulares, son necesarias para el uso óptimo de las vitaminas liposolubles (vitamina A, D, E, K) y pueden actuar como una gran fuente de energía, ya que 1 g de grasa proporciona más energía que 1 g de hidratos de carbono (9 kcal frente a 4 kcal). Las grasas suelen simplificarse como «buenas» o «malas». Las grasas insaturadas constituyen las primeras, e incluyen alimentos ricos en omega 3, 6, 7 y 9 (por ejemplo, salmón, atún, aceitunas, aguacate). Las grasas saturadas son menos saludables y se encuentran en el queso, la mantequilla, las carnes procesadas y rojas, así como en determinados aceites. Ahora que hablamos el mismo idioma, es hora de entrar un poco más en detalle. Nutrición tras una lesión de tejidos blandos o una intervención quirúrgica Si aún necesitas convencerte de la importancia de la nutrición después de una lesión/cirugía, debes saber que hay estudios que demuestran que el riesgo de una nueva lesión musculoesquelética se reduce en un 64% si se alcanzan las ingestas de nutrientes recomendadas (1). Otro estudio demostró que existe un menor riesgo de lesión cuando se toman al menos dos suplementos de proteínas o carbohidratos al día (2). Aún no sabemos si esto se debe al aumento de calorías o a la sincronización de los nutrientes con el entrenamiento intenso, pero, en cualquier caso, pone de relieve la importancia de la alimentación. Después de una lesión de tejidos blandos, es muy importante prestar especial atención a la ingesta de proteínas. Siempre intentamos limitar la atrofia muscular proponiendo ejercicios a nuestros pacientes, pero la nutrición también desempeña un papel fundamental. Los aminoácidos son necesarios para curar las lesiones, pero en lugar de haber una mayor síntesis muscular, parece haber una menor síntesis muscular tras una lesión o una inmovilización prolongada (también llamamos a esto resistencia anabólica). Esto dificulta que el cuerpo mantenga la masa muscular, por lo que contribuye directamente a la atrofia muscular. Para hacerlo aún más difícil, los músculos que no están haciendo mucho (como es el caso después de una lesión/cirugía), no toman tanta proteína como los músculos que funcionan normalmente, ya que el cuerpo parece pensar que no la necesita. Asegúrate de aconsejar a sus pacientes sobre el cumplimiento de su objetivo diario de proteínas, que es de 1,6 g/kg/día, así como de informarles sobre la optimización del momento de la ingesta de proteínas. Tomar proteínas una hora después de despertarse, programarlas en función del ejercicio (antes y después) y distribuirlas uniformemente a lo largo del día (de 3 a 5 raciones), ayudará a optimizar las condiciones para una curación adecuada. Ben hace un excelente trabajo explicando esto, echa un vistazo al breve vídeo tomado de su Clase Magistral a continuación:

KINISI READAPTACION FISICA

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